Paso a paso, Clínica Ponferrada SDP ha llegado a una posición idílica y quizá impensable al comienzo de la temporada. Después de encadenar seis triunfos seguidos, el conjunto berciano aspira a ponerse líder del Grupo Oeste de la Segunda FEB en caso de vencer al Cáceres Patrimonio de la Humanidad, que ocupa esa posición, desde las 19:00 horas de este sábado en el Multiusos de la ciudad extremeña. Para ello, debe recuperar el basket-average de la ida, en la que el equipo de Adrià Alonso se impuso por 62-64 en el Lydia Valentín.

Sin embargo, muchas cosas han cambiado en ambos conjuntos desde entonces, allá por el mes de diciembre. La formación berciana, de hecho, ha incorporado a dos jugadores, Kingsley Obiorah y Pau Treviño, que han lavado la cara del equipo dirigido por Oriol Pozo al elevar las prestaciones y el rendimiento del colectivo. En general, el equipo está en un estado de confianza sideral y es capaz de ganar, como el pasado sábado frente a Lobe Huesca La Magia, en situaciones adversas, de dificultad extrema y ante rivales potentes.

En este sentido, Oriol Pozo, técnico del cuadro ponferradino, es contundente: «No hay que esconder que nos hemos quedado a una victoria de la primera plaza y ahora vamos a jugar contra el líder. Confiamos en el trabajo que estamos haciendo para ir a Cáceres y hacer un gran partido», enfatizó el adiestrador catalán, que aseguró que afronta el duelo «con mucha ilusión y cero presión». De hecho, cree que, una vez conseguidos los objetivos de la permanencia y el play-off, el equipo debe «seguir compitiendo al máximo y sacar el máximo de victorias posible».

«No nos sentimos superiores a nadie ni tampoco inferiores»

Además, su rendimiento a domicilio, pese a las notables dificultades que atravesó durante gran parte de la temporada, ha crecido exponencialmente. De hecho, ha vencido en sus tres últimas salidas, frente a Rioverde Clavijo, Biele ISB y Damex UDEA Algeciras. Sin embargo, el calendario que afrontará en las tres últimas jornadas de la fase regular, en el que se enfrentará a tres de los cuatro primeros clasificados –el segundo es el propio equipo ponferradino–, aumentará aún más la dificultad para acabar la fase regular en la primera posición.

En este sentido, Pozo asume que «los rivales tienen más motivación» y que «van a poner las cosas todavía más complicadas. No nos sentimos superiores a nadie ni tampoco inferiores», puntualizó el técnico tarraconense, que tiene claro que sus jugadores van «a poner las cosas difíciles» a todos sus rivales, empezando por el que le recibirá en Cáceres. Allí espera, dijo, «un ambiente espectacular», algo que le gusta porque «es una motivación para dar lo mejor. Van a tener que trabajar duro para ganarnos», apostilló.

El rival: «Un equipo veterano y más cómodo jugando al 5×5»

Motivación tampoco le faltará al cuadro cacereño, ya que, si afrontaba la cita de la ida después de dos victorias, ahora lo hace tras caer en los dos últimos compromisos, ante La Salud Archena el pasado fin de semana y en Cáceres frente a Rioverde Clavijo. Es este último el precedente que invita al optimismo frente a un rival que cayó en su pista, además, ante rivales como Algeciras o Buenas Arenas Albacete. No obstante, esto no evita que sea uno de los claros aspirantes a regresar a la categoría de plata después de descender al final del pasado curso.

Argumentos tiene de sobra con jugadores del talento de Ja’Monta Black, quizá el anotador más regular, aunque es cierto que en la ida fue Pedro García quizá el que más daño hizo en la defensa ponferradina. También fue muy importante para el equipo cacereño Erikas Kalinicenko, que no podrá jugar en esta ocasión por lesión y cuyo puesto ha sido cubierto por un Nikola Rakocevic que acumula gran experiencia en la ahora conocida como Primera FEB. Óscar Alvarado y Dani Rodríguez suman también mucha experiencia en el puesto de base.

En definitiva, según Pozo, su equipo jugará «contra una plantilla de LEB Oro prácticamente. No sólo con calidad, sino con mucha experiencia», especificó el estratega del cuadro berciano, que piensa que el desarrollo del partido es «un poco incógnita» porque ambos equipos tienen «estilos de juego distintos. Ellos son un equipo veterano y más cómodo jugando al 5×5», analizó el entrenador de la formación blanquiazul, que consideró que sus jugadores deben «controlar la frustración» y tratar de «jugar 40 minutos de nivel muy alto».